DECÁLOGO DE LA CULTURA DEL PARAGUAY

Yo soy paraguayo, yo soy paraguaya

Porque:

1. Respeto a todos, en todo, todo el tiempo, sin importar creencias, merecimientos o conductas, así como respeto los símbolos patrios, el medioambiente y sus elementos, además de respetar las leyes y normas establecidas. Reconozco, promuevo y valoro la dignidad humana por sobre cualquier otra cosa.

2. Me responsabilizo de los problemas propios e incluso ajenos, para ayudar, levantar y conquistar un objetivo que beneficie a todos, en especial a las personas en situación de vulnerabilidad. Mis opiniones son responsables y fruto de la reflexión personal.

3. Honro y valoro a todos, en todo, todo el tiempo, sin importar merecimientos, situación social, grupo étnico, edad, género, capacidades o creencias, pues los considero valiosos, irrepetibles y únicos.

4. Mi conducta refleja que el bien común está por encima del bien individual, incluso si mis propios intereses son afectados, y es completamente independiente de la conducta de los demás.

5. Me enfoco en el orden, la planificación y el diseño de las cosas en todo lo que hago y emprendo. Considero y me esfuerzo en los detalles porque entiendo que el éxito depende en gran medida de eso. Soy paraguayo/paraguaya porque anhelo ser parte de la sociedad y colaborar con el desarrollo de un país justo y próspero.

6. Soy integro. Mis palabras son veraces y confiables. Mis palabras son consistentes con mis acciones y no hay discrepancia entre lo que digo y hago.

7. Hago acuerdos para conquistar objetivos comunes e importantes porque entiendo el poder que existe cuando un objetivo común aglutina a un grupo social. Utilizo el diálogo y si es posible el consenso como herramientas de construcción todo el tiempo.

8. Valoro y promuevo la libertad responsable y los derechos humanos consagrados en los tratados internacionales y la Constitución Nacional del Paraguay, así como los valores éticos universales.

9. Valoro y promuevo la Cultura del Paraguay y sus distintas manifestaciones, sus idiomas oficiales, las culturas minoritarias, y el patrimonio histórico material e inmaterial nacional. Contribuyo activamente con la educación a todos los niveles.

10. Mis palabras y mis actitudes son constructivas, promueven la paz y el desarrollo tanto personal como social, pues me propongo y decido racionalmente hacerlo, todos los días, todo el tiempo, sin importar las circunstancias.